Moguer es una localidad de la provincia de Huelva, Andalucía, España. En el año 2006 contaba con 18.441 habitantes. Su extensión superficial es de 204 km² y tiene una densidad de 90,4 hab/km². Sus coordenadas geográficas son 37º 16' N, 6º 50' O. Se encuentra situada a una altitud de 51 metros y a 19 kilómetros de la capital de provincia, Huelva y a sólo 80 km. de la ciudad de Sevilla. Muy cercano de la vecina ciudad de Palos de la Frontera, y a pocos kilómetros de las playas de Mazagón, mancomunidad perteneciente a ambos municipios, Moguer y Palos de la Frontera.
Moguer es uno de los llamados Lugares Colombinos[1], que son aquellos tuvieron especial relevancia en el Descubrimiento de América.
Tabla de contenidos |
[editar] Demografía
Número de habitantes en los últimos diez años.
| 1996 | 1998 | 1999 | 2000 | 2001 | 2002 | 2003 | 2004 | 2005 | 2006 |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 13371 | 13749 | 14030 | 14389 | 14731 | 15610 | 15980 | 16349 | 16961 | 18441 |
[editar] Historia
Los orígenes del poblamiento humano en Moguer se pierden en la lejanía de los tiempos y están rodeados de legendarias leyendas, como ocurre en toda la zona de la desembocadura del Tinto. Moguer, la antigua Urium de Ptolomeo y la Mogauar o Moquer árabe, es reconquistado por la Orden de Santiago en torno a 1240, pasando a la jurisdicción de dicha orden hasta que poco después pasase a depender del Concejo de Niebla (Huelva).
En 1333, la aldea de Moguer se convierte en el primer señorío de la zona, al ser donado por Alfonso XI a Alonso Jofré Tenorio, Almirante Mayor de Castilla. Bajo este señor, Moguer pasa de ser una aldea a una próspera villa, puesto que al existente castillo almohade se unen como edificios notables el Convento de clarisas de Santa Clara y el de Franciscanos del Corpus Christi. Por uniones matrimoniales pasa la villa moguereña a depender de la casa de los Portocarrero, los cuales engrandecen la villa con la construcción del Convento de San Francisco en el siglo XV y la transformación del antiguo convento del Corpus en Hospital para Pobres.
Sería en torno a estas fechas cuando Moguer, convertida ya en una populosa villa marinera de cinco mil habitantes, participase de forma activa en el Descubrimiento de América, aportando parte de la marinería del viaje descubridor y una de las carabelas, la Niña, construida en los astilleros del puerto moguereño. Varias fueron las ocasiones en que las calles de Moguer vieron pasar por ellas al Almirante Cristóbal Colón, en busca de ayuda en el convento de Santa Clara, cuya abadesa era la tía de Fernando el Católico.
Durante el siglo XVI, la villa atravesó una época de prosperidad comercial con América, y serían numerosos los moguereños que participaron en el descubrimiento y evangelización de las nuevas tierras, tales como Bartolomé Ruiz, descubridor del Perú, o Fray Antonio de Olivares, fundador de la ciudad de San Antonio (Texas) de Texas.
El siglo XVII fue una época de penurias para la Monarquía Católica, y no pudo escapar de esta situación la villa moguereña, disminuyendo notablemente su población. No obstante, sería en 1642 cuando la trayectoria ascendente seguida por Moguer fue consagrada por la concesión del título de Ciudad otorgado por Felipe IV.
En 1755 tiene lugar el terrible terremoto de Lisboa, que causó enormes daños en la ciudad, de la cual tan sólo quedaron en pie los edificios más sólidos, como parte del castillo, el convento de Sta. Clara o la Capilla del Hospital. Por este motivo, se debieron reconstruir los edificios dañados, a veces restaurándolos, como el Convento de San Francisco, y otras veces levantando un edificio de nueva planta, como el edificio del Concejo, obra maestra del Barroco civil, o la magnífica parroquia de Ntra. Sra. de la Granada, de la cual se respetó su torre original del siglo XIV. El templo levantado, debido al incremento espectacular de población en el siglo XVIII, se agrandó hasta adquirir proporciones catedralicias, con cinco naves, siendo la central más alta y ancha que las cuatro laterales. Los servicios a la Corona en tiempos de guerra contra Inglaterra hicieron posible que en 1779 Carlos III concediese a la Ciudad de Moguer los títulos de "Muy Noble y Muy Leal".
Ya en el siglo XIX, la ciudad de Moguer disputó la capitalidad de la provincia a la vecina Huelva, que finalmente salió victoriosa. En 1881, el día 23 de diciembre, nace en la casa número 1 de la calle de la Ribera, en Moguer, el gran poeta universal Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura en 1956. Gracias a él, Moguer se hace mundialmente conocido a través de su obra "Platero y yo".
En el siglo XX, la prosperidad económica de siglos anteriores debido al cultivo de la vid se ve frustrada por la plaga de la filoxera, en los inicios de la centuria. La pérdida de población se hace desde entonces imparable hasta el desarrollo industrial de Huelva en los años sesenta y, fundamentalmente, hasta la implantación de los cultivos de fresa en los años 70 a manos del empresario sevillano Antonio Medina Lama, siendo hoy en día Moguer uno de los principales productores freseros de España.
Es de destacar, como hecho relevante, la visita de Su Santidad Juan Pablo II a Moguer, dentro de su recorrido por los Lugares Colombinos y el Rocío en 1993, con motivo del V Centenario del Descubrimiento y Evangelización de América.[2][3]
[editar] Monumentos
- Véase también: Anexo:Patrimonio Histórico Andaluz en la Comarca Metropolitana de Huelva
- Convento de Santa Clara: fue fundado en 1337 por Alonso Jofre Tenorio, primer señor de Moguer, para monjas clarisas. El convento se divide en dos grandes espacios: el recinto religioso y las viviendas. En cuanto al primero, forman parte de él diversas estancias como la capilla "de profundis", antiguo panteón de las clarisas, donde se conserva un artesonado mudéjar del siglo XVI. La iglesia es la parte más noble del edificio, tratándose de un templo gótico-mudéjar de tres naves separadas por arcos apuntados, siendo la nave central más ancha y larga que las laterales, y estando coronada por un ábside poligonal. A los pies de la iglesia se encuentra el doble coro, alto y bajo, donde se encuentra la sillería nazarí, obra del siglo XIV única en su estilo. En cuanto a la residencia conventual, está formada por diversos claustros en torno a los que se distribuyen las dependencias. Destaca, el claustro de las Madres, cuya arquería baja, del siglo XIV, conforma el claustro más antiguo de Andalucía. A su alrededor se encuentran los dormitos, pabellón de dos plantas del siglo XVI, con artesonado renacentista, el refectorio, sala rectangular de bóveda apuntada, la cocina, que conserva una enorme chimenea del siglo XIV, la enfermería renacentista, etc. Por lo que respecta a las obras de arte mueble, destacan el retablo mayor, obra de mediados del siglo XVII de Jerónimo Velázquez; los sepulcros de los Portocarrero, fantásticos enterramientos labrados en mármol en el siglo XVI, que representan los cuerpos yacentes de 9 personas en tres solideos; las puertas del coro, del siglo XV; el retablo de la Circuncisión del Señor, de Martínez Montañés; la Virgen del Amor Hermoso, del siglo XVI; el Niño Jesús de las Lágrimas, del siglo XVIII, obra de La Roldana; los libros de coro del siglo XV; el conjunto de dalmáticas de los siglos XVII y XVIII, y otras obras. El conjunto de edificaciones que forman el monasterio está catalogado como Monumento Nacional desde 1931. En la actualidad es la sede del Museo diocesano de Arte Sacro de Huelva.
- Parroquia de Nuestra Señora de la Granada: La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Granada es un templo levantado en el siglo XVIII sobre las ruinas de la antigua parroquia mudéjar del siglo XIV que fue derribada por el terremoto de Lisboa de 1755. De este templo, la única parte que pervivió fue la torre parroquial, si bien en el siglo XVIII se embelleció notablemente. Antes de que aconteciese el terremoto ya se planeaba la manera de hacer más amplio el templo, pues había quedado pequeño para los cinco mil habitantes que tenía la ciudad. Por ello, aprovechándose la circunstancia de la catástrofe natural, en vez de restaurar el edificio se decidió finalmente levantar otro completamente nuevo. Este edificio, que es el actual, pasó de poseer de tres naves a cinco, lo que hace que la iglesia goce de grandes dimensiones en el interior. La nave central es más ancha y alta que las cuatro laterales, y sobre el crucero se levanta una elegante cúpula. La torre mudéjar fue respetada, pero su exterior fue revestido de una rica ornamentación barroca. Según Juan Ramón Jiménez, "la torre de Moguer de cerca, parece una Giralda vista de lejos". Además de por su arquitectura, la parroquia moguereña destaca por su riqueza en arte mueble. Así, posee bellos retablos barrocos, en un total de siete, de los siglos XVII y XVIII; en la orfebrería, cuenta con valiosos ejemplares como el cáliz y vinajeras mexicanas del siglo XVIII o los cuatro evangelistas de plata de la misma época; y en las artes plásticas, destacan las imágenes de la Divina Pastora (siglo XVIII), Virgen de la Soledad (s. XVII), Niño Jesús de Alonso Cano (s. XVII), así como varios cuadros que se guardan en la sacristía. Es el templo de mayores dimensiones de la provincia de Huelva. SS. Juan Pablo II visitó este templo en 1993.
- Ayuntamiento: El edificio del concejo moguereño es una edificación civil de la segunda mitad del siglo XVIII, levantado para sustituir a las antiguas casas consistoriales tras el terremoto de Lisboa de 1755. Es un bello edificio de dos plantas, presentando en su fachada principal una doble hilera de arcos de medio punto apoyados en columnas de mármol. Se debe al ingenio del arquitecto italiano Tomás Botani, el cual lo dotó de un estilo de transición entre el barroco y el neoclásico. En su interior destaca el patio central con arcadas barrocas. En la logia de la planta alta que se abre a la calle se encuentra un artesonado mudéjar del siglo XVI que perteneció al edificio primitivo. Destacable es el hecho de que, en 1981, el Banco de España emitiese un nuevo billete de 2.000 pesetas donde aparecía la fachada del ayuntamiento de Moguer por una cara y el rostro de Juan Ramón Jiménez por la otra.
- Convento de San Francisco: El convento de San Francisco se comenzó a edificar a fines del siglo XV gracias al patronazgo de Pedro Portocarrero, señor de Moguer, si bien no se terminó de edificar la iglesia hasta los años setenta del siglo XVI y el claustro hasta el siglo XVII. Es de destacar en el conjunto la espadaña, atribuida a Hernán Ruiz, quien también diseñó el cajón de la escalera claustral y la portada de piedra a los pies de la iglesia. Este cenobio llegó a contar con la biblioteca más rica de toda la provincia de Huelva durante la Edad Moderna, y el número de religiosos que lo habitaban superó la treintena. Muchas expediciones salieron de aquí para la evangelización de América, como la de Fray Antonio de Olivares, fundador de la ciudad de San Antonio en Texas en el siglo XVIII. Actualmente, la iglesia sigue abierta al culto, mientras que el claustro ha pasado a funcionar como Archivo Histórico. Sin duda alguna, la principal riqueza mueble del convento es su retablo mayor, que con sus quince metros de altura cubre todo el testero. Fue realizado en el siglo XVIII siguiendo los cánones del retablo de los Reyes de la catedral de México. En el manifestador se exhibe la imagen del titular del convento, San Francisco de Asís obra de León Ortega de 1963.[4]
- Castillo: edificación almohade reformada y ampliada del siglo XIV cuyos orígenes deben buscarse en un torre defensiva romana de principios de nuestra era. En la actualidad, aún se conservan varios lienzos de su muralla y tres de sus torres, que cierran el luminoso patio de armas. En él se encuentra una bodega del siglo XVIII que sirve de sede actual a la oficina de turismo. Bajo el patio de armas se conserva en perfecto estado de conservación el aljibe árabe separado en dos por una arquería.
- Ermita de San Sebastián: la ermita de San Sebastián fue edificada en el siglo XV a varios cientos de metros de la entonces villa de Moguer. De esta época sólo se conserva el camarín del altar mayor, ocupado por la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, puesto que hubo que reedificar el edificio prácticamente en su totalidad tras el terremoto de 1755. Durante la ocupación francesa fue utilizada para albergar las tropas de ocupación, y tras la liberación del país se debió levantar la bóveda actual. En cuanto a los bienes muebles, destaca la imagen de Nuestra Señora de la Encarnación, imagen del siglo XVII que procesiona el Sábado Santo y los titulares de la Hermandad de Padre Jesús, Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora Madre de Dios de Gracia (vulgo de los Dolores) obras ambas de León Ortega de 1938 y 1944, que procesionan en la madrugá del Viernes Santo.
- Capilla del Hospital del Corpus Christi: Este edificio fue levantado en el siglo XIV, formando parte del primer cenobio masculino que se levantó en Moguer. A fines del siglo XV fue utilizado como hospital para pobres, uso que mantendría hasta la desamortización de Mendizábal en el siglo XIX. Hoy en día se conserva la capilla mayor, cubierta por una bóveda de crucería gótica y adornada con un retablo de yeso del siglo XVII, que cobija a la imagen del Cristo de la Sangre.
- Ermita de Montemayor: Del año 1431 es el primer dato históricamente documentado que nos habla de la existencia de esta ermita, a dos kilómetros del núcleo urbano de Moguer. El edificio actual proviene de los siglos XV, XVIII y XX, siendo numerosas las reformas de ampliación a las que se ha visto sometida. El patrimonio mueble de este edificio es numeroso y de valor: la Virgen de Montemayor, patrona de Moguer, preside la iglesia sobre unas andas de plata; además nos encontramos con otras obras de arte destacadas, como el Cristo de los Milagros (siglo XVI), el retablo del Sagrario (siglo XVIII), la tumba del obispo moguereño Infantes (siglo XIX), y numerosos exvotos y esculturas de la Edad Moderna y la Contemporánea.
[editar] Hijos Ilustres
Numerosos son los hijos de Moguer que han contribuido al desarrollo de actividades tan diversas como las navegaciones oceánicas, el cante y el baile, la pintura, la poesía o la religión.
- Los Hermanos Niño: Miembros de una reputada familia de marinos moguereños que participaron activamente en el Descubrimiento de América. Pedro Alonso fue piloto mayor de la flotilla a la órdenes de Cristóbal Colón, Francisco participó como grumete en este viaje, y Juan como piloto de la carabela "La Niña", de la que era propietario. Pedro Alonso Niño descubrió, en un viaje posterior, la isla Margarita, en las Antillas Menores.
- El piloto Bartolomé Ruiz de Estrada: se trata de uno de los conocidos "Trece de la Fama" que acompañaron a Pizarro en el descubrimiento del Perú.
- Felipe Godínez Manrique, reconocido dramaturgo del Siglo de Oro español que compuso obras teatrales que se representaron en la Corte y en América. Cervantes destacó su "florido ingenio" a la hora de escribir.
- Fray Antonio de Olivares: religioso moguereño que vivió a caballo entre los siglos XVII y XVIII. Ofició la primera misa que se celebró en Texas, y fundó la conocida ciudad de San Antonio, en ese estado estadounidense.
- Don Luis Hernández-Pinzón: general de la armada en la época de Isabel II, dirigió durante un tiempo la guerra contra Perú por el control del guano.
- El obispo Infantes, que ocupó la sede episcopal de Tenerife a fines del siglo XIX.
- La Parrala, cantaora nacida en Moguer a quien Lorca dedicó uno de los poemas de su obra "Poema del cante Jondo".
- Manuel Gómez Contioso, salesiano moguereño martirizado por los sin-Dios en Málaga durante la guerra civil. Será beatificado por Benedicto XVI en octubre de 2007.
- Don Manuel de Burgos y Mazo, destacado político de la Restauración que lideró el Partido Conservador de la provincia de Huelva en dicho período. Alcanzó los cargos de Ministro de Gracia y Justicia y de Gobernación en 1917 y 1919 respectivamente.
- Francisco Garfias López, poeta de nuestros días que recibió el Premio Nacional de Poesía en 1971 con su poemario "La Duda".
[editar] Juan Ramón Jiménez
El 23 de diciembre de 1881 nacía en la casa número dos de la calle de la Ribera de Moguer el poeta Juan Ramón Jiménez. A los pocos años sus padres se trasladan a una antigua casa del siglo XVIII situada en la zona más noble de la ciudad, la calle Nueva. Los primeros años de la vida de Juan Ramón quedaron llenos del espíritu de su tierra natal, Moguer, y así quedaría patente cuando, andando los años, debió partir hacia Sevilla, Madrid y América (por la guerra civil, siempre estaría presente en su vida su pueblo. La obra más conocida de Juan Ramón, que en 1956 obtuvo el Premio Nobel de Literatura, es Platero y yo, cuyos poemas en prosa se desarrollan en Moguer.
Actualmente, se conservan en Moguer, con declaración de "Sitio Histórico", la Casa Natal de Juan Ramón Jiménez (siglo XIX), su Casa-Museo (siglo XVIII), la finca y casa de Fuentepiña, donde está enterrado Platero (siglo XIX), la casa que habitó en la calle Aceña (siglo XIX), y el cementerio parroquial (siglo XIX), donde se encuentra el mausoleo de Juan Ramón y su esposa Zenobia.
[editar] Fiestas
La historia de Moguer ha quedado reflejada hoy, además de en sus monumentos y en sus calles, en las diversas fiestas y celebraciones que se suceden a lo largo del año en la ciudad.
La Velada en honor de Nuestra Señora de Montemayor, conocida en Moguer como "los Días de la Virgen", se viene celebrando ininterrumpidamente desde la Baja Edad Media para rendir culto a la Patrona en torno al 8 de septiembre. A finales de agosto, se inicia la solemne novena en su honor en la Parroquia de la Granada, para culminar con la Función Principal de Instituto y la procesión de la Señora el día de la natividad de María Santísima por las calles de la ciudad. Mientras, durante unos cinco días, la fiesta se vive de forma más lúdica en el recinto ferial de la localidad, que cuenta con más de 200 casetas.
La Romería de la Virgen de Montemayor tiene lugar cada segundo fin de semana de mayo en los pinares que rodean la ermita de la Patrona. En estos días, miles de peregrinos se desplazan hasta el recinto para venerar a la "Reina de los Pinares". En la actualidad existen ocho hermandades filiales repartidas por las provincias de Huelva, Sevilla y Madrid dedicadas a la patrona de Moguer que también participan en esta celebración.
La Semana Santa tiene en Moguer una especial relevancia, como queda patente en las distintas procesiones que organizan desde el Domingo de Ramos hasta el Sábado Santo. Actualmente realizan estación de penitencia ocho cofradías, pertenecientes a cuatro hermandades, aunque está en proceso de formación una novena dedicada a Jesús Resucitado.
El Corpus Christi. Para esta ocasión todo el recorrido de la procesión se viste de juncias y romeros y se llena de altares para recibir a Jesús Sacramentado sobre un paso de plata.
El día de la Inmaculada Concepción se organiza por parte de las Hijas de María y de la Parroquia la procesión de la imagen de la Inmaculada de la Parroquia y su solemne Función Principal.
[editar] Referencias
- ? Decreto 553/1967, de 2 de marzo, por el que se declara conjunto histórico artístico el sector denominado «Lugares Colombinos» en la provincia de Huelva. BOE nº 69 de 22/03/1967.
- ? Resumen de la visita de SS. Juan Pablo II a Huelva en la web de la Conferencia episcopal Española.
- ? Visita de SS. Juan Pablo II a Huelva, Obispado de Huelva.
- ?
Carrasco Terriza, Manuel Jesús y otros, Guía artística de Huelva y su Provincia, (Pág. 75), 2006, Fundación José Manuel Lara ISBN 84-86556-19-0 & Diputación de Huelva ISBN 84-8163-295-X
[editar] Véase también
- Virgen de Montemayor
- Lugares Colombinos
- Pedro Alonso Niño
- Felipe Godínez
- Juan Ramón Jiménez
- Rafael Romero Barros
[editar] Enlaces externos
- Moguer - Sistema de Información Multiterritorial de Andalucía
- Ayuntamiento de Moguer - Información actualizada de fiestas, actos culturales y deportivos, además de fotos e información turística.
